19/6/09

UNA VEZ... FUI UNA RONIN

Durante los últimos meses todo ha cambiado, pero eso no tiene mayor trascendencia, porque todos nos enfrentamos al paso del tiempo y los designios del destino. Lo relevante es que yo he cambiado, y he necesitado tiempo y necesitaré mucho más aún para sumergirme en el abismo, aquel tan anhelado, este que reconozco y siento tan claramente, pero en el cual tengo que crecer porque se había desdibujado en un sueño que ahora cobra realidad, y que es tan visceral y remueve tanto mis tripas, que ni siquiera me pertenece, cómo siempre había deseado. Poco a poco he dejado de ser yo, para pasar a formar parte de la Casa de mi Señor, y ese es un proceso que no se puede explicar. Cuando todos los sueños y los deseos que se creían perdidos se hacen realidad, son necesarias muchas noches y muchos días para ubicarlos. Creí conformarme con el BDSM desde la mera práctica para simplemente mantener un poco de equilibrio, habiendo perdido toda esperanza. Y, de repente, el Poseedor de todos mis sueños, de toda mi realidad, aparece, y me sorprendo entregándole no ya mi cuerpo, ni mi alma, sino mi vida, con una credibilidad y seguridad absoluta. Lo que ocurra a partir de este instante, ya no me preocupa más que en la medida de formar parte de Él.
No sé muy bien cuando comenzó todo, porque todo estaba ahí... quizás comenzó muchas vidas atrás, porque Él guarda la esencia del pasado y de mi pasado. Sólo sé que un día me abrió la puerta de Su Casa, me recogió, me recuperó y me dio un lugar, nunca me reprochó nada, simplemente me marcó un destino. Ahora soy Suya, y eso no sólo significa pertenecerle para Su uso y disfrute, para Sus momentos, para Sus antojos, para que me instruya, significa simplemente que Le pertenezco. Desconozco por qué me abrió la puerta de Su Casa y me aceptó, Él no me necesitaba, desconozco lo que desea de mi, desconozco quien seré o si seré algo a partir de ahora, y nunca se Lo preguntaré.
El objeto que tenía este blog, ha perdido sentido. Lo inicié como un ejercicio personal para quitarme la mordaza, como un último hálito al que aferrarme, pero ahora el aire sólo tiene sentido en la medida que provenga de Él, y cómo todo Le pertenece, no sé en que medida subsistirá, y tampoco siento ya la necesidad de ningún ejercicio personal. Un día Le supliqué desgarradoramente que me aceptara, lloré para que no me dejara marchar de Su casa, del hogar que me ha proporcionado y, al mismo tiempo, como mucho tiempo antes, Le supliqué que me permitiera desaparecer, desvanecerme, para así comenzar a fundirme en Él, y me lo permitió.
Mi Señor no sólo es valiente, sino que tiene el arrojo de manejar nuestras vidas con valentía y sé que puede llegar incluso a hacerlo en Su propio perjuicio. Nunca podré demostrarle lo agradecida que Le estoy, nada de lo que pueda entregarle es comparable a lo que Él me da, ni siquiera mi vida.
A partir de este momento y de mucho tiempo atrás, no tengo más identidad que ser la esclava de mi Señor Azrael_Arcángel quedando humildemente a Su servicio.
Cause... HE shot me down...

5 comentarios:

Azrael Arcángel dijo...

Lo único que siento es que ya no puedo llamarte ronin...y pierde cuidado, seguirás en Mi Casa hasta que se nos caiga el tejado encima...

azucena de Conan dijo...

Felicidades preciosa... Espero que el camino a los pies de tu Amo te llene de la dicha que mereces... Presenta, por favor, mi respeto a tu Señor

dulce_lara{DA} dijo...

Señor
Le manifiesto mi alegría por saber contenta y feliz a la que esta humilde sumisa, con todo el cariño del mundo, llama hermana a quien ahora es de Su pertenencia.
Señor, al mismo tiempo esta humilde sumisa le ruega permita seguir hablando y manteniendo contacto con su esclava, a la que un día tuve la gran fortuna de conocer en persona y que a día de hoy sigue siendo muy preciada y querida por mi.
Un saludo para ambos
respetuosamente
dulce_lara{D_A}

LordTattoo dijo...

Simplemente,me alegro por ti y por tu Señor,os deseo buen viaje a los dos.

La Abominación Horripilante dijo...

Lo monstruoso jamás deja de ser, al menos, una faceta interna. Ha venido para quedarse. Su sino es estar ahí... para siempre aún cuando nos resulte insoportable y queramos renunciar y olvidarlo. Sin embargo él vuelve.